19 Ago
2014
Posteado en: El agua y el medio ambiente
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La Guerra del Agua

Water_Explosion___by_Light_Hiruma

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace ya años el Banco Mundial esta alertando sobre los problemas que acarreará en un futuro no muy lejano la falta de ese elemento vital y las empresas comienzan a prestar más atención en el asunto.

Un claro ejemplo de este nuevo paradigma es la atención que brinda Coca Cola al río Nar, una vía fluvial menor ubicada a pocos kilómetros de Londres. Este río resulta ser un recurso fundamental para la multinacional ya que recorre un área que suministra una buena parte de la remolacha azucarera que utiliza para endulzar las bebidas en Gran Bretaña. Una de las medidas que demuestra dicha atención es la inversión que la compañía realizó por U$S 2000 millones de dólares para reducir el uso del agua y mejorar la calidad e la misma dondequiera que realice sus operaciones.

Otro claro ejemplo de esta nueva tendencia empresarial el la gran inversión que realizó Google en uno de sus centros de datos del estado de Georgia, que le permite utilizar agua residual desviada para mantener sus servidores fríos. Si bien se conoce que se trata de una inversión de gran magnitud, la empresa se rehúsa a informar el costo total de la misma.

La fatal combinación de una población en marcado ascenso, de la creciente clase media mundial y  de un clima cambiante, esta agotando los suministros de agua y esto impacta en los costos de las empresas en adquirir un recurso que hasta el momento siempre se dio por descontado.

Esto demuestra cómo la fata de agua también puede afectar a nuestros bolsillos en todos los niveles de nuestra economía. Es un problema que debemos afrontar con suma urgencia. La solución esta mayormente en manos de los gobiernos dado que requiere la implementación de políticas tales como una mejor regulación de las aguas subterráneas de riego o un uso más inteligente de las aguas residuales. Muchos entendidos en el tema opinan que es probable que nos quedemos sin agua antes de quedarnos sin petróleo. Si no se aborda este problema con la urgencia que merece, probablemente luego debamos tomar decisiones que no siempre son las mejores.

 

 

Fuente: Financial Times.